La Historia

Desde hace más de 30 años, el Programa de Educación Comunal del Entrega y Servicio, (P.E.C.E.S., Inc) se dedica a fomentar el desarrollo social, económico y educativo de Punta Santiago, una comunidad costera en el municipio de Humacao con poco más de 5,800 residentes. Con el tiempo, ha expandido sus servicios a otros pueblos de la región este de Puerto Rico.

P.E.C.E.S. es una organización de base comunitaria sin fines de lucro incorporada en el Departamento de Estado de Puerto Rico que cuenta con exención federal 501-C-3 y la exención local 101-6. Como organización comunitaria, la participación efectiva significa que cada persona en P.E.C.E.S, Inc es importante y puede y debe participar en las decisiones que impactan su vida.

El anhelo de P.E.C.E.S., Inc es crear líderes capaces de servir, amar, facilitar el desarrollo de su propia comunidad.

Reconocemos que cada persona es un ser integral con una constitución biológica, sicológica-social y espiritual. Por eso P.E.C.E.S., Inc busca el desarrollo pleno de cada aspecto del ser humano, incluyendo la formación de su inteligencia para discernir el bien; su voluntad para optar por el bien; su carácter para mantener firmemente esta opción; y su capacidad para amar responsablemente ayudando a las demás hacia el bien.

Dentro de esa visión comunitaria, P.E.C.E.S. hace una opción preferencial por los jóvenes, por entender que ellos son los líderes comunitarios del mañana.

Un proyecto autogestionado

La historia de P.E.C.E.S. es una historia de autogestión protagonizada inicialmente por un grupo pionero que había identificado el desempleo, la baja escolaridad y la deserción escolar como los problemas más apremiantes de la comunidad.

Pero mientras el grupo definía las estrategias de acción para atender estos problemas surgió una nueva situación: la construcción de una planta regional de tratamiento de aguas usadas de tipo primario en las costas de la comunidad.

Este tipo de planta está prohibida en zonas costeras por la agencia federal de protección ambiental (EPa, por sus siglas en inglés) ya que afecta los recursos costeros y recreativos.

Entonces el tema de la protección ambiental y la salud motivó un intenso proceso de organización comunitaria y un fuerte liderazgo comunitario sobre todo femenino que encabezó la lucha contra la amenaza latente para los recursos naturales de la región. Se realizaron numerosas asambleas comunitarias, visitas a agencias gubernamentales, participación en programas de radio, redacción de ponencias y artículos. Inclusive se creó un  periódico comunitario: "La Gaviota".
Todos sus esfuerzos llevaron la situación a conocimiento nacional e internacional. Con ello otras comunidades y organizaciones se solidarizaron con Punta Santiago y se logró la adhesión de los sectores industriales y turísticos. Pero detener este proyecto devastador le tomó a la comunidad varios años de lucha y mucho trabajo de movilización comunitaria. La batalla fue finalmente ganada a nivel federal en 1991.

Con este mismo modelo de autogestión, la comunidad dio batallas posteriores para lograr el alcantarillado sanitario, la rotulación, pavimentación y encintado de las calles, la construcción de una cancha bajo techo, entre otras acciones. Aunque nunca faltaron los obstáculos y amenazas, la comunidad siempre demostró que cada lucha era legítima.

Hoy el reto de P.E.C.E.S. es retomar y renovar los procesos de organización y movilización comunitaria en favor de la comunidad de Punta Santiago que es su razón de ser para enfrentar las amenazas del entorno actual.